Ya anda, pero sólo quiere ir en brazos

 
Tu hijo ya anda, e incluso con bastante soltura. Le gusta ir a su aire e incluso se enfada si intentas dirigir sus pasos. Pero hay ocasiones en las que sólo pide ir en brazos y se pone a llorar sin parar.

Ante todo es importante comprender que esta etapa es muy frecuente en gran parte de los niños. No pienses que esto tiene algo que ver con que lo cogieras mucho cuando era bebé o que está mimoso o cualquier idea que se te ocurra que pueda ser el origen de que quiera ir siempre contigo. Como ya digo,  es una etapa muy común y así debes entenderlo y no martirizarte demasiado con esta idea.

Cada niño/a es diferente y los motivos son muy dispares, es muy probable que al cansarse con mayor frecuencia (sus piernas son mas cortas y sentir que le pesan), te pide que lo cojas. Otra posibilidad es la confirmación de que aún te necesita, no cabe duda que le gusta explorar pero al fin y al cabo tú eres su seguridad y necesita esta cercanía.

Sigue leyendo

Primeros juguetes, ¿cuáles y por qué?

 

Estos estímulos son primordiales en el desarrollo del bebe ya que representan sus primeras experiencias, sensaciones y sobre todo descubrimientos.  ¿Qué debemos comprar? pues en este intervalo de edad, cosas tan básicas como un sonajero, peluches y objetos de colores que pueda chupar, zapatitos con cascabeles, pianos para los pies, espejos irrompibles, cuentos con diferentes texturas… en fin todo un mundo de artilugios que en la actualidad son fáciles de encontrar en jugueterías.

El juguete es la herramienta base para el desarrollo de los niños y no debemos olvidarnos de esta premisa puesto que la correcta elección del juguete ayudará al niño a un desarrollo  más completo y sobre todo más estimulante.
 
Es importante tener en cuenta:
  •  Tu eres su primer juguete, sobre todo sus dos primeros meses. Sus manos son indispensables en su día a día. Quiere tocar todo y es muy bueno que le abraces, toques, aunque esto casi está de sobra, porque estoy segura que lo haces. Coge su mano y que te acaricie la cara, su pelo, que se toque su otra mano. Es una experiencia con su propio cuerpo y el de los demás, al tiempo que desarrolla los sentimientos de afecto y sobretodo socialización.

Sigue leyendo

Cólicos, ayúdale con los masajes.

Esta semana leía una estadística que habla que 5 de cada 10 niños recién nacidos padecen cólicos del lactante. No creo que exista duda alguna en que es la gran preocupación de los padres primerizos. Llora, no sabes el porqué y sobre todo… no encuentras la forma de calmarle.

A pesar de no existir una respuesta concreta sobre el origen de los cólicos, si es verdad que masajebebeel gran argumento o al menos la idea más respaldada por los pediatras es la inmadurez del intestino. 

Evidentemente los cólicos no tienen una solución directa y rápida para acabar con ellos, pero si es verdad que con pequeños parches podemos ayudar al bebé  a mejorar su malestar. Entre estos parches esta sin duda el más efectivo: el masaje infantil.

Numerosos estudios científicos nos demuestran que durante el masaje se segrega endorfinas que causan un efecto relajante y reduce los niveles de cortisol (hormonas del estrés) lo que ayuda al pequeño a sobrellevar los incómodos espasmos que sufre con los cólicos. El masaje por otro lado también nos beneficia a los padres.  Al ofrecerlos no solo nos relaja sino que también generamos una relación estrecha con el pequeño que nos aporta más seguridad y confianza.

Sigue leyendo

Cuidadora…¿amiga o enemiga?

Sales de casa tranquila, sabes que la persona que lo cuida lo hará estupendamente, pero reconoces cierta preocupación ya que observas que el niño te ignora cuando regresas a casa, y eso te molesta. En realidad hiere tu instinto materno y crees que estas perdiendo eCuidadoral cariño de tu hijo y aún más, te sientes culpable.

Esto que sientes es comun sobre todo cuando es tu primer hijo. Debes tener bien claro que el que tu niño adore a su cuidadora no implica que vaya a desplazarte en sus preferencias.

La persona que cuida a tu hijo cuando tu no estás significa mucho para él.  Establece un vínculo muy especial con esta persona ,sobre todo si es muy cariñosa, ya que le hace sentirse atendido y seguro. Ante todo debes tener muy claro que esto es lo que debe primar sobre todas las demas cosas. Recuerda que el sentimiento que el niño tiene hacia ti no será nunca superado por otra persona. Lo importante es que no te dejes llevar por estos pequeños celos con la cuidadora, te harán sufrir y no te llevarán a nada.

Ten en cuenta estos puntos que sin lugar a duda te ayudaran a entender tu nueva situacion:

  • Forma equipo con la persona que lo cuida, piensa que es alguien que busca y desea el bienestar del niño casi tanto como tú. Olvídate de rivalidades
  • Intenta entender al niño y su forma de actuar. Cuando son muy pequeños, normalmente no saben controlar bien sus sentimientos de forma que quizá llore cuando se vaya su cuidadora o te ignore cuando llegas a casa. Es importante que entiendas que lo hace como forma de “castigarte” por haberle dejado y por otro lado se alegra que ya estés de vuelta, como te digo, aún no dominan sus sentimientos muy claramente.
  • Es muy bueno que lleve una buena relación con esta persona, puesto que de esta forma irá tolerando tus ausencias sin grandes angustias. Le servirá para relacionarse con otras personas a parte de su núcleo familiar.
  • No te sientas culpable, nos ocurre mucho a las mujeres. No se porque razón nos gusta torturarnos con pensamiento que nos culpabilizan por todo. Tu tienes una carrera profesional que debes desarrollar y tu hijo está bien atendido. Ahí acaba todo. Si le das calidad en lugar de cantidad ganas mucho más.
  • Piensa que con la cuidadora te libra al menos por ahora del estrés que supone un horario escolar. Recogerle, llevarle, si está enfermo y no tienes con quien dejarlo…
  • Si el niño le da muestras de afecto significará que hace bien su trabajo lo que se debe traducir en mas tranquilidad para ti. Recuerda… no te castigues con esto y piensa en ella como una amiga

Aún no habla…¿Tengo que preocuparme?

La mayoría de los niños dicen sus primeras palabras antes de cumplir el año, pero hay otros que les cuesta arrancar un poco más. Es común oír a madres decir que aún no suelta prenda, a pesar de sus esfuerzos diarios por enseñarle a decir: “papá, mamá o agua”.

La adquisición del lenguaje es algo progresivo y no hay un parámetro fijo para establecer a que edad un bebé debe decir esto o aquello. En lo que tenemos que fijarnos para descartar algún problema con el lenguaje, u otro tipo de dificultad que afecte  a este área es saber si emite algún sonido o si se gira al escuchar un estampido cerca. Aunque cada niño es distinto, es más probable que aquellos que no tienen hermanos o no van a la guardería tiendan a cierto retraso. Es importante que consideres esta circunstancia.

¿Cúando debes empezar  a preocuparte? Es sencillo, en el momento en el niño o la niña ha cumplido 16 meses y no emite sonidos y tampoco dice una sola de las conocidas como las primeras palabras: papá, mamá… es aquí cuando debes comenzar  a estar alerta. Si a los 20 meses aún no dice nada, ve a un especialista. Es común que este cuadro se asocie a un escaso interés por relacionarse, son niños que les gusta jugar poco e incluso cuando le pides que haga algo y no es capaz de entender la orden. Aquí cuando debemos empezar a preocuparnos puesto que puede ser un déficit auditivo o incluso un problema neurologico.

Para motivar el lenguaje con un bebé:

  • Los niños aprenden por repetición y de esta forma debemos emplear el lenguaje. Le resultará más sencillo aprender las palabras que escucha cada día con lo que repite las mismas palabras ralacionadas con las cosas cotidianas: aseo, juguetes, comida…
  • Olvídate del llamado “baby-talk” es decir el “guau-guau” y similares. El perro es un perro y si no es ahora, ya lo dirá más adelante.
  • Háblale bastante y siempre de una forma sencilla y con palabras que pueda aprender rápidamente
  • Léele un cuento a diario. Cuando son muy pequeños es mejor que sea el mismo cuento para que mientras lo leas le vayas señalando las cosas. Mientras más lo repitas más familiar le resultarán las palabras. Es conveniente que utilices cuentos con pictogramas o esos en los que hay como máximo una frase debajo del dibujo.

Y a los dos años, para aquellos niños que entienden pero no se lanzan a hablar:

  • No le dejes que utilice gestos o señale para referirse a las cosas. Hasta que lo intente pedir no se lo des.
  • Frases cortas y palabras muy sencillas, cosas que estemos seguros que puedan entender.
  • No le corrijas constantemente, si dice una frase y auque no vocalice muy claramente, demuestrale que lo has entendido y repóndele
  • No le apremies cuando quiera decir algo, que se tome su tiempo. Entiéndelo como parte de su desarrollo.
  • Hay muchos juegos interactivos que ayudan en esta tarea, busca los que más sencillos sean y sobre todo que se adecúen a su edad.