Ya anda, pero sólo quiere ir en brazos

 
Tu hijo ya anda, e incluso con bastante soltura. Le gusta ir a su aire e incluso se enfada si intentas dirigir sus pasos. Pero hay ocasiones en las que sólo pide ir en brazos y se pone a llorar sin parar.

Ante todo es importante comprender que esta etapa es muy frecuente en gran parte de los niños. No pienses que esto tiene algo que ver con que lo cogieras mucho cuando era bebé o que está mimoso o cualquier idea que se te ocurra que pueda ser el origen de que quiera ir siempre contigo. Como ya digo,  es una etapa muy común y así debes entenderlo y no martirizarte demasiado con esta idea.

Cada niño/a es diferente y los motivos son muy dispares, es muy probable que al cansarse con mayor frecuencia (sus piernas son mas cortas y sentir que le pesan), te pide que lo cojas. Otra posibilidad es la confirmación de que aún te necesita, no cabe duda que le gusta explorar pero al fin y al cabo tú eres su seguridad y necesita esta cercanía.

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Primeros juguetes, ¿cuáles y por qué?

 

Estos estímulos son primordiales en el desarrollo del bebe ya que representan sus primeras experiencias, sensaciones y sobre todo descubrimientos.  ¿Qué debemos comprar? pues en este intervalo de edad, cosas tan básicas como un sonajero, peluches y objetos de colores que pueda chupar, zapatitos con cascabeles, pianos para los pies, espejos irrompibles, cuentos con diferentes texturas… en fin todo un mundo de artilugios que en la actualidad son fáciles de encontrar en jugueterías.

El juguete es la herramienta base para el desarrollo de los niños y no debemos olvidarnos de esta premisa puesto que la correcta elección del juguete ayudará al niño a un desarrollo  más completo y sobre todo más estimulante.
 
Es importante tener en cuenta:
  •  Tu eres su primer juguete, sobre todo sus dos primeros meses. Sus manos son indispensables en su día a día. Quiere tocar todo y es muy bueno que le abraces, toques, aunque esto casi está de sobra, porque estoy segura que lo haces. Coge su mano y que te acaricie la cara, su pelo, que se toque su otra mano. Es una experiencia con su propio cuerpo y el de los demás, al tiempo que desarrolla los sentimientos de afecto y sobretodo socialización.

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Adolescentes:refuerza su autoestima

 

Ya hablamos en el artículo anterior que la autoestima es la piedra angular del desarrollo de nuestra persona. Desde pequeño esta característica de la personalidad va, digamos “fluctuando”, según nuestra edad.

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 En los adolescentes pasa una cosa muy curiosa y es que de la misma forma que los padres somos los que ponemos las bases de su autoestima, ahora en esta edad somos sustituidos en gran medida por amigos que conforman su personalidad e identidad.

Los sermones, enfados y sobre todo la discrepancia de ideas entre padres y adolescentes transmiten mensajes tanto positivos como negativos según la forma en la que los transmitimos. ¿Qué pasa con estos mensajes? pues que a estas edades son portadores de sentimientos de rechazo, inseguridad, aceptación… en fin un cóctel bastante explosivo.

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Niños: refuerza su autoestima

 
Sabemos que la autoestima es la piedra angular del bienestar de todo individuo. Es imprescindible en el desarrollo de la personalidad y de ahí, que cada vez se le de más valor y estemos  más pendientes

autoestimasobre todo con nuestros hijos. Nos preocupamos de que reciban una idea de ellos mismos positiva y sana.

La autoestima viene como consecuencia de nuestras experiencias y de las exigencias que nos llegan del exterior. En los niños, sobre todo en sus  primeros años, un alto grado de autoestima  le ayudará al desarrollo del aprendizaje, de sus relaciones sociales…

Nosotros, como padres y adultos que somos los principales agentes que rodeamos su vida, somos los que ponemos las bases de esta imagen que tienen de si mismos. No puedes olvidarte de algo y es que cuanto más pequeño es más vulnerable su autoestima y que en esta etapa es cuando se construye, con lo que es imprescindible estar al tanto.

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El enigma de los hijos únicos

 

Por múltiples circunstancias que todos sabemos: separaciones antes de tener el segundo hijo, maternidad tardía, etc…me encuentro cada vez con más padres que acuden a la consulta preocupados por si ser hijo único tiene más efecto negativo que positivo

hijounicoNecesitan aclarar la duda de si la crianza de su hijo es la correcta, o que sin darse cuenta y de una manera inconsciente se están equivocando con la línea educativa que han tomado.

Ante estas dudas mi respuesta es siempre la misma: lo importantes es saber como queremos educar a nuestros hijos y que valores les queremos dar. De esta forma y manteniéndonos firmes en la idea, resultará lo mismo educar a uno que a cuatro; salvando cierta distancia, claro.

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Cólicos, ayúdale con los masajes.

Esta semana leía una estadística que habla que 5 de cada 10 niños recién nacidos padecen cólicos del lactante. No creo que exista duda alguna en que es la gran preocupación de los padres primerizos. Llora, no sabes el porqué y sobre todo… no encuentras la forma de calmarle.

A pesar de no existir una respuesta concreta sobre el origen de los cólicos, si es verdad que masajebebeel gran argumento o al menos la idea más respaldada por los pediatras es la inmadurez del intestino. 

Evidentemente los cólicos no tienen una solución directa y rápida para acabar con ellos, pero si es verdad que con pequeños parches podemos ayudar al bebé  a mejorar su malestar. Entre estos parches esta sin duda el más efectivo: el masaje infantil.

Numerosos estudios científicos nos demuestran que durante el masaje se segrega endorfinas que causan un efecto relajante y reduce los niveles de cortisol (hormonas del estrés) lo que ayuda al pequeño a sobrellevar los incómodos espasmos que sufre con los cólicos. El masaje por otro lado también nos beneficia a los padres.  Al ofrecerlos no solo nos relaja sino que también generamos una relación estrecha con el pequeño que nos aporta más seguridad y confianza.

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¡A recoger!

Siempre me he hecho esta pregunta con los niños. ¿Qué es lo que les atrae tanto, que hace que a la gran mayoría les guste tener todo orden-y-decoracionesparcido por el salón? ¿Quizá sea nuestra manía por ver la casa recogida de juguetes? No lo sé. Intuyo que la respuesta es mucho más simple: les aburre ordenar.

Nos puede resulta fácil entender que asocien el recoger con dejar de pasarlo bien, porque, es en esos momentos, en los momentos del juego, es en los que les obligamos a recoger lo que han dejado tirado. Puede que ésta sea una de las respuestas a la negativa tan común por no recoger.

No hay duda que es importante inculcarles desde muy pequeños que el orden es necesario en nuestras vidas. Desde el ámbito familiar, social hasta el profesional. Es muy enriquecedor que vayan comprendiendo que cuando uno es adulto sus actitudes también afectan a las personas que conviven con ellos. Si todas las mañanas sales de casa pero no recuerdas donde dejaste la agenda del cole la noche anterior, perderás tiempo en buscarla y harás que los demás también pierdan su tiempo e incluso lleguen tarde. De aquí la importancia de esta actitud que no es tanto una obsesión de los padres sino un factor clave para su vida adulta.

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Palabrotas, ¿pero dónde has escuchado eso?

Ocurre una cosa muy curiosa en los niños y es que mientras crecen y van descubriendo el lenguaje, asumen las palabrotas como parte del vocabulario. Aprenden que ciertas palabras tienen poder, sobre todo, Dice palabrotaspor el golpe de efecto que provocan en los mayores. Como poseen la habilidad de aprender todo lo malo muy rápidamente  les parece de lo más divertido decirlas.

Muchos padres me comentan:  “pero, ¿cómo dice esto?, si en casa no se habla así”. Es muy fácil de entender. Los niños son muy receptivos durante su desarrollo y les basta con ver unos dibujos, escuchar una conversación en la calle o en el patio del colegio, la escena de una película… miles de situaciones que se nos escapan pero que a ellos no.Esto es suficiente para que asuma esas palabras y experimente la sensación de ser un poco malo, porque saben perfectamente lo que esta bien, y lo que esta mal.

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Su amigo imaginario

Un día llegas a casa y tu hijo comienza a hablarte de su nuevo amigo, pronto te das cuenta que este niño del que habla sólo lo ve él y caes en que quizá sea aun amigo imaginario. ¡No te alarmes!amigo imaginario

Algunos niños entre los tres y siete años y durante un cierto periodo de tiempo utilizan su imaginación para crear a un amigo que les acompaña en su día a día.

Este nuevo personaje, suele ser alguien a través del cual expresan sus sentimientos. A estas edades no han aprendido correctamente a discriminar entre la realidad y la fantasía, con lo que utilizan a este amigo imaginario para afrontar sus impulsos negativos: celos, mentiras… Este compañero le sirve para jugar pero también para sentirse más protegido y seguro.

Como cada niño es distinto, la razón por la que actúa así dependerá de la necesidad que el niño tenga, y las inquietudes que le atemorizan. Nuestra función como padres es detectar la razón. No es algo muy preocupante, sobre todo porque desaparece con el tiempo, pero si es necesario observar para que no vaya a más.

Por ejemplo, a nuestro pequeño le cuesta relacionarse con otros niños y de repente aparece el amigo irreal. En este caso debemos darnos cuenta que existe un peligro y es que cuando el pequeño interactúa con su amigo imaginario dice y hace las cosas que en realidad el desea, pero debe saber que esto no ocurre mientras juega con otros niños. Es importante que aprenda a diferenciar realidad de ficción. Este ejemplo lo tenemos bastante claro pero también es común que cuando nace un hermanito empieza a mentir, pero siempre en boca de su amigo, no él; puesto que nuestro hijo asume el papel de “bueno”

 ¿Cómo debes actuar?

  • El amigo imaginario forma parte ahora mismo de su desarrollo y está cubriendo una serie de carencias,  con lo que sería un error burlarse o intentar que se olvide de esto. Así sólo conseguiremos que lo oculte, consiguiendo en nuestro hijo un mayor sentimiento de culpabilidad y sobre todo y lo más importante es que no desaparezca el problema
  • Queda patente que el niño es algo inseguro con lo que hay que ir poco a poco trabajando esa seguridad en su mismo. Por ejemplo: darle más autonomía, mejorar su autoestima…
  • Puede ser muy útil escuchar sus diálogos con este amigo imaginario, estas conversaciones te darán para descubrir sus deseos y sobre todo sus miedos.
  • Debes empezar a preocuparte cuando tu hijo prefiera quedarse a escondidas con él aún en compañía de amigos reales. Sería conveniente que acudieras a un especialista en psicología infantil.

Mas informacion:  Gabinete Infantia

¿Qué es un déficit de atención?

Mónica S. Florido

Muchas veces hemos oído hablar de la hiperactividad o déficit de atención pero hay cierto desconocimiento social que ahora  trataré de aclarar de una manera sencilla.def aten 

Lo importante es entender que son dos cosas distintas que en ocasiones van unidas, y en otros casos,  no.

La forma más diagnosticada, y seguro de la que más has oído hablar es del déficit de atención con hiperactividad.  Este déficit de atención tan escuchado  en los últimos años, no siempre viene acompañado de una actividad motriz excesiva, es decir de una hiperactividad. De forma que tambien podemos hablar de un déficit de atención en niños que son tranquilos, que terminan sus juegos e incluso que pueden pasar hora jugando solos.

Si bien es cierto que hay aspectos diferentes,  si se da la circunstancia ,que al compartir un trastorno (TDA) ,en ambos casos se repiten los mismos patrones, como por ejemplo:

  • Retraso en las materias educativas
  • Dificultades para hacer amistades
  • Tardan en adquirir habilidades de autonomía
  • Fracaso escolar
  • Se olvidan las cosas
  • Parece que no están escuchando lo  que les decimos 

El trastorno por déficit de atención (TDA) pasa desapercibido en algunas ocasiones y para que lo entiendas mejor, son esos niños que fracasan escolarmente y que se les consideraban  “vaguetes” o “sin motivación”. 

Afortunadamente el profesorado está al día de lo que sucede y de las características de este trastorno con lo que en el entorno escolar se detecta pronto y se dan soluciones efectivas.

El tratamiento en sí puede ser de varias formas, pero el gran pilar es la detección precoz y la información a los padres.

Más información:  Gabinete Infantia

¡Mamá porfi, cómpramelo!

Mónica S. Florido

Algunos padres tienen un gran problema con sus hijos y es la impertinencia casi diaria de pedir algo. Quizá sin querer les han acostumbrado y lo que en un principio eran esporádicos detalles o juguetes con poco valor económico, se  ha ido convirtiendo cada vez más en una imposición casi diaria por parte de los peques. Son muy distintas las situaciones en las que se origina, y cada familia rabietasresponde a esquemas distintos pero el denominador común es siempre el mismo: quiero algo y como no me lo compres te monto un espectáculo.

 Los padres normalmente por evitarnos disputas en la calle satisfacemos sus deseos. Este es el mayor error. Nos equivocamos al actuar así, de esta forma estamos contribuyendo es a que no aprenda a tolerar su frustración. Por eso es tan importante entre otras cosas, saber decirles que no. Ten en cuenta que si sigues con esta tónica, estarás criando adultos materialista y poco dados a realizar esfuerzos para conseguir las cosas.

Y para que esto no ocurra te aconsejo seguir esta pautas:

  • Enséñale a cuidar sus cosas, la filosofía de “usar y tirar”  incita al consumismo. Ahora que tanto valor se esta dando a la conservación del planeta, iníciale en el reciclado. Un mismo juguete puede tener más vida.
  • Háblale de la suerte que tiene de poder disponer de cosas materiales, a veces es bueno hacerles ver que existen otros niños y niñas que no tienen ni lo básico, ni tan siquiera lápices para colorear. Es importante que este tipo de explicaciones no se expongan solo en Navidad. Esto pasa todo el año y no ocurre sólo en países lejanos, también pasa en nuestra provincia.
  • Conseguir dinero, viene de un esfuerzo diario. Les cuesta entender que el dinero no se obtiene fácilmente y piensan que mamá siempre tiene dinero en la tarjeta.
  • Educarle en valores,tengo la sensación que cada vez se están perdiendo y no ponemos mucho empeño en hacerles ver a los niños que es más importante “ser” que “tener”
  • La tele no es buena compañera en estos temas,no estoy en contra del uso de la televisión, porque usada correctamente es muy beneficiosa pero en la época navideña convierte a nuestros hijos en devoradores de cosas. Cosas, que una vez pasadas las navidades, no se acuerdan ni de jugar con ellas.
  • Ayúdale a crear sus propias cosas con lo que tenéis por casa, por ejemplo sus invitaciones de cumpleaños, un marcador para sus libros, caretas para disfrazarse…Hay un mundo de posibilidades, seguro que en la biblioteca publica mas cercana a tu casa tienes libros que te darán ideas. De  esta forma puedes convertir los fines de semana de invierno en mucho mas amenos para ellos…y para vosotros.

Cuidadora…¿amiga o enemiga?

Sales de casa tranquila, sabes que la persona que lo cuida lo hará estupendamente, pero reconoces cierta preocupación ya que observas que el niño te ignora cuando regresas a casa, y eso te molesta. En realidad hiere tu instinto materno y crees que estas perdiendo eCuidadoral cariño de tu hijo y aún más, te sientes culpable.

Esto que sientes es comun sobre todo cuando es tu primer hijo. Debes tener bien claro que el que tu niño adore a su cuidadora no implica que vaya a desplazarte en sus preferencias.

La persona que cuida a tu hijo cuando tu no estás significa mucho para él.  Establece un vínculo muy especial con esta persona ,sobre todo si es muy cariñosa, ya que le hace sentirse atendido y seguro. Ante todo debes tener muy claro que esto es lo que debe primar sobre todas las demas cosas. Recuerda que el sentimiento que el niño tiene hacia ti no será nunca superado por otra persona. Lo importante es que no te dejes llevar por estos pequeños celos con la cuidadora, te harán sufrir y no te llevarán a nada.

Ten en cuenta estos puntos que sin lugar a duda te ayudaran a entender tu nueva situacion:

  • Forma equipo con la persona que lo cuida, piensa que es alguien que busca y desea el bienestar del niño casi tanto como tú. Olvídate de rivalidades
  • Intenta entender al niño y su forma de actuar. Cuando son muy pequeños, normalmente no saben controlar bien sus sentimientos de forma que quizá llore cuando se vaya su cuidadora o te ignore cuando llegas a casa. Es importante que entiendas que lo hace como forma de “castigarte” por haberle dejado y por otro lado se alegra que ya estés de vuelta, como te digo, aún no dominan sus sentimientos muy claramente.
  • Es muy bueno que lleve una buena relación con esta persona, puesto que de esta forma irá tolerando tus ausencias sin grandes angustias. Le servirá para relacionarse con otras personas a parte de su núcleo familiar.
  • No te sientas culpable, nos ocurre mucho a las mujeres. No se porque razón nos gusta torturarnos con pensamiento que nos culpabilizan por todo. Tu tienes una carrera profesional que debes desarrollar y tu hijo está bien atendido. Ahí acaba todo. Si le das calidad en lugar de cantidad ganas mucho más.
  • Piensa que con la cuidadora te libra al menos por ahora del estrés que supone un horario escolar. Recogerle, llevarle, si está enfermo y no tienes con quien dejarlo…
  • Si el niño le da muestras de afecto significará que hace bien su trabajo lo que se debe traducir en mas tranquilidad para ti. Recuerda… no te castigues con esto y piensa en ella como una amiga

Aún no habla…¿Tengo que preocuparme?

La mayoría de los niños dicen sus primeras palabras antes de cumplir el año, pero hay otros que les cuesta arrancar un poco más. Es común oír a madres decir que aún no suelta prenda, a pesar de sus esfuerzos diarios por enseñarle a decir: “papá, mamá o agua”.

La adquisición del lenguaje es algo progresivo y no hay un parámetro fijo para establecer a que edad un bebé debe decir esto o aquello. En lo que tenemos que fijarnos para descartar algún problema con el lenguaje, u otro tipo de dificultad que afecte  a este área es saber si emite algún sonido o si se gira al escuchar un estampido cerca. Aunque cada niño es distinto, es más probable que aquellos que no tienen hermanos o no van a la guardería tiendan a cierto retraso. Es importante que consideres esta circunstancia.

¿Cúando debes empezar  a preocuparte? Es sencillo, en el momento en el niño o la niña ha cumplido 16 meses y no emite sonidos y tampoco dice una sola de las conocidas como las primeras palabras: papá, mamá… es aquí cuando debes comenzar  a estar alerta. Si a los 20 meses aún no dice nada, ve a un especialista. Es común que este cuadro se asocie a un escaso interés por relacionarse, son niños que les gusta jugar poco e incluso cuando le pides que haga algo y no es capaz de entender la orden. Aquí cuando debemos empezar a preocuparnos puesto que puede ser un déficit auditivo o incluso un problema neurologico.

Para motivar el lenguaje con un bebé:

  • Los niños aprenden por repetición y de esta forma debemos emplear el lenguaje. Le resultará más sencillo aprender las palabras que escucha cada día con lo que repite las mismas palabras ralacionadas con las cosas cotidianas: aseo, juguetes, comida…
  • Olvídate del llamado “baby-talk” es decir el “guau-guau” y similares. El perro es un perro y si no es ahora, ya lo dirá más adelante.
  • Háblale bastante y siempre de una forma sencilla y con palabras que pueda aprender rápidamente
  • Léele un cuento a diario. Cuando son muy pequeños es mejor que sea el mismo cuento para que mientras lo leas le vayas señalando las cosas. Mientras más lo repitas más familiar le resultarán las palabras. Es conveniente que utilices cuentos con pictogramas o esos en los que hay como máximo una frase debajo del dibujo.

Y a los dos años, para aquellos niños que entienden pero no se lanzan a hablar:

  • No le dejes que utilice gestos o señale para referirse a las cosas. Hasta que lo intente pedir no se lo des.
  • Frases cortas y palabras muy sencillas, cosas que estemos seguros que puedan entender.
  • No le corrijas constantemente, si dice una frase y auque no vocalice muy claramente, demuestrale que lo has entendido y repóndele
  • No le apremies cuando quiera decir algo, que se tome su tiempo. Entiéndelo como parte de su desarrollo.
  • Hay muchos juegos interactivos que ayudan en esta tarea, busca los que más sencillos sean y sobre todo que se adecúen a su edad.