Actividad extraescolar: Esgrima

 

Siguiendo con el tema de las actividades escolares, te proponemos una bastante interesante: ESGRIMA

 

Hay que reconocer que no es muy popular entre los padres como actividad, en parte porque en ocasiones nos cuesta encontrar dónde practicarlo. A pesar de ello es un instrumento muy útil si queremos ayudar a nuestros hijos a mejorar su impulsividad, seguridad, concentración… disciplina completa donde las haya.

No es sólo una cuestión de estética,ya que resulta muy elegante visualmente; pero la esgrima va mucho más allá. Es un deporte que nos brinda grandes beneficios y para que te hagas una idea y lo conozcas mejor, ahí van:

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En el colegio me dicen que mi hijo es muy inquieto e inmaduro ¿qué puedo hacer?

Antonio Nieva
Pedagogo y terapeuta familiar.
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Es un hecho sobradamente conocido que sobre la infancia, la sociedad en general y los padres y profesionales de la educación en especial han volcado su interés consiguiendo la revalorización y muchas veces la hipervaloración de este primer periodo madurativo del ser humano. Esta consideración ha ido modificando el tipo de relación que hace ya bastantes años existía entre padres e hijos, aparentemente en beneficio de estos últimos.

El mundo infantil, sus características, sus circunstancias, procesos de desarrollo cognitivo y físico, sus sentimientos, alteraciones, distorsiones, este conjunto múltiple de aspectos que configuran la etapa de la infancia ha cobrado una gran dimensión actualmente y ello ha llenado de interés, responsabilidad y preocupación a los padres de las últimas generaciones, al menos en el mundo occidental.

 Una de las consecuencias que se han derivado de tal estado de cosas ha sido la tácita inversión de papeles en la familia, e incluso en la escuela. Las necesidades y los intereses de los niños han pasado a un primer término, en detrimento, muchas veces, de las necesidades e intereses de los adultos. De este modo no es extraño escuchar a los padres las dificultades que tienen para educar a sus hijos, para conseguir que lleven a cabo las tareas propias de esta etapa: comer, acostarse, comenzar a vestirse, recoger, escuchar lo que se les dice o entretenerse solos un cierto tiempo.

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