Hiperactivos, el papel de los padres

 
Resulta indiscutible, la función que como modelos ejercemos los padres en nuestros hijos. En el caso de un niño hiperactivo esto se convierte en imprescindible.

Un pequeño con estas características precisa disciplina y autoridad, cosas que sólo brindan los padres en mayor medida. El centro apoya, pero el gran peso cae en la familia. No hay que olvidar que el colegio está para cubrir algunos aspectos y queda demostrado que por mucho que haga el centro si no es reforzado desde casa, los aprendizajes o el punto a cambiar no se consiguen.

Los padres somos la base y no podemos olvidarnos de este factor.

Una vez te encuentras con el diagnóstico de tu hijo en la mano, debes empezar a cambiar ciertos hábitos.  Estoy segura que en el momento en que conoces el trastornos comienzas a darte cuenta y a comprender ciertos comportamientos de tu hijo, y del mismo modo empiezas a analizar los tuyos.

Recuerda que no puedes obligarle a quedarse sentado en un restaurante y que permanezca así toda la comida, tampoco que después de recogerlo del cole, te vayas de compras (necesita hábito de estudio y eso se consigue con rutinas diarias). De igual forma le podrás pedir que recoja su cuarto y enfadarte porque parece una leonera,  si no habéis asignado tareas claras en la casa, y desde luego, olvídate de hacer 400 km en coche con sólo una parada.

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¡A recoger!

Siempre me he hecho esta pregunta con los niños. ¿Qué es lo que les atrae tanto, que hace que a la gran mayoría les guste tener todo orden-y-decoracionesparcido por el salón? ¿Quizá sea nuestra manía por ver la casa recogida de juguetes? No lo sé. Intuyo que la respuesta es mucho más simple: les aburre ordenar.

Nos puede resulta fácil entender que asocien el recoger con dejar de pasarlo bien, porque, es en esos momentos, en los momentos del juego, es en los que les obligamos a recoger lo que han dejado tirado. Puede que ésta sea una de las respuestas a la negativa tan común por no recoger.

No hay duda que es importante inculcarles desde muy pequeños que el orden es necesario en nuestras vidas. Desde el ámbito familiar, social hasta el profesional. Es muy enriquecedor que vayan comprendiendo que cuando uno es adulto sus actitudes también afectan a las personas que conviven con ellos. Si todas las mañanas sales de casa pero no recuerdas donde dejaste la agenda del cole la noche anterior, perderás tiempo en buscarla y harás que los demás también pierdan su tiempo e incluso lleguen tarde. De aquí la importancia de esta actitud que no es tanto una obsesión de los padres sino un factor clave para su vida adulta.

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