¿Es importante el juego simbólico?

 
¿A qué nos referimos con este término? Pues a esos juegos que aparecen sobre los dos años  y que se basan en repetir  o imitar acciones diarias de los adultos. 

Jugar a papás y mamás, a ir al banco, al supermercado, a llevar al bebé al médico, a conducir… Una fase de experimentación, desde el bebé que juega con un vaso simulando que bebe hasta un niña que finge ser una cajera del supermercado.

Este juego que igual lo consideras muy común y quizá tampoco le prestes mucha atención, consigue que tu hijo libere tensiones y manifieste su personalidad. Con estas copias, aunque nos parezca increíble, expresa su carácter y de una forma inconsciente va creando su persona.

Si te paras a jugar con tu hijo, escuchas y participas te darás cuenta de sus miedos, deseos y sobre todo de su maduración personal.

Sigue leyendo